Bebés
De 8 a 16 meses
Actividad acuática para bebés de 8 a 16 meses pensada para que sus primeros baños sean una experiencia absolutamente placentera acompañados de mamá / papá. El objetivo de estas sesiones es la adaptación al medio acuático y el planteamiento es que éste sea lo más relajado y natural posible.
Sesiones de 40 minutos
Grupos reducidos (máx. 6 bebés)
Papás y mamás bienvenidos
Cuando la motricidad de los bebés de 8 a 16 meses les permite empezar a moverse por su cuenta, y a partir de la dentición, otros cambios llegan también al desarrollo intelectual del bebé, que progresivamente se va alejando del mundo de las sensaciones en el que se basaba anteriormente.
En esta etapa suceden tantas cosas a nivel físico y madurativo que las sesiones se van adaptando a cómo están bebé y mamá (o papá) cada día. Sueño (cuando parece que la siesta ya tiene horario, de repente cambia), hambre (¡creía que había entendido sus ritmos y zas! cambia), dientes que empujan y molestan, haciendo las noches más largas y los días inciertos...
En el agua calentita, las tensiones se disuelven y se encuentra u espacio que es bálsamo para cuerpo y alma. Durante la sesión para bebés de 8 a 16 meses se prepara el espacio para las primeras inmersiones. ¿Serán forzadas, o impuestas por la profe? ¡Qué va! Os contamos cómo sus cuerpecitos, tan sabios, hacen uso de los reflejos para poder sumergirse cuando ellos quieren de manera segura y eficaz. Se llaman inmersiones autónomas y van en la misma línea que todo lo demás: el encuentro de la autonomía gracias a ser acompañado por personas adultas centradas.
En las clases se alterna el tiempo de contacto piel con piel, con juego sobre un tapiz gigante en el que descansar, jugar con juguetes muy especiales, reptar, gatear, cantar y tonificar todo el tiempo esa pequeña musculatura sin darse cuenta, gracias al movimiento amable de la superficie del agua.
Preguntas habituales
No. La tendencia a la otitis media se debe más a la acumulación de moco que al agua en sí. Un agua en condiciones deficientes sí que podría causar un aumento del riesgo, por eso insistimos en que lo verdaderamente importante es escoger bien la instalación. En paralelo, un buen cuidado al secar y vestir al bebé, antes de exponerle a un cambio de temperatura, nos asegura su protección frente a enfermedades como la otitis.






