WATSU

WATER-SHIATSU

Una forma de masaje diferente, una experiencia única.
Watsu tiene sus raíces en el Zen Shiatsu, y se aplica en agua a 34,5º. Está siendo implementada en Spa, clínicas y hospitales de todo el mundo.

Gracias a la ausencia de gravedad y a la libertad que ofrece el agua, tu cuerpo puede moverse en las 3 dimensiones, cosa que no ocurre en ninguna otra forma de trabajo corporal (ya que la fuerza de gravedad siempre limita los movimientos posibles).

La estimulación del sistema nervioso se reduce al mínimo cuando cierras los ojos y sumerges tus oídos en el agua. En absoluto confort térmico, los músculos se relajan natural y espontáneamente. Tu cuerpo no siente frío, ni calor.

A partir de aquí recibirás estiramientos, torsiones, agradables presiones Shiatsu y la sensación de flotar en quietud de forma absolutamente segura. Al final de la sesión podrás sentir tu columna más flexible y las articulaciones más ligeras, después de una hora en ausencia casi total de gravedad. La presión hidrostática aumenta el retorno linfático y la circulación sanguínea. Por tanto Watsu es como recibir a la vez un masaje y un drenaje linfático, ¡dos masajes en uno!

La piel tiene el mismo origen embrionario que el cerebro. Y durante la sesión es acariciada suavemente por el agua, en todo su perímetro. Parece obvio que los efectos de una sesión de Watsu son profundos y duraderos.

¿Quieres saber más sobre Watsu? Visita www.iswatsu.com

A TENER EN CUENTA

Agua a 34-35 grados
Duración: 1 hora
Lleva bañador (o bikini), gorro de lycra, toalla y chanclas
No uses cremas o aceites desde el día anterior

``Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas. Pero al tocar un alma humana, sea apenas otra alma humana.``

Carl J. Jung

WATSU DURANTE EL EMBARAZO

“Mi encuentro con el Watsu fue un viaje maravilloso. Un viaje acuático guiado por Inés, un viaje adentro de mí: una experiencia única de conectarme con mi bebé!!
La sesión estuvo llena de sensaciones muy agradables: de dejarse fluir, de abandono, de bienestar.
Llegué cansada, con la barriga tensa. Salí muy relajada con una panza expandida, donde el bebé podía flotar también!!
Lo recomiendo mil veces. Merci beaucoup Inés!!”

 

Maud Fevbay

 

La gestación es un período muy especial en la vida de la mujer. Debido a la vida que se crea dentro de su vientre, todo su ser se encuentra en un estado de sensibilidad extraordinario. Multitud de cambios ocurren tanto en el plano físico como en las emociones de la mujer. Recibir Watsu durante la gestación tiene efectos beneficiosos a todos los niveles. Compruébalo.

WATSU EN PAREJA

“Mi pareja y yo tuvimos el placer de recibir una sesión de Watsu por parte de Inés y su colega. Fue una experiencia increíble, que recomiendo a todo el mundo. En mi caso, estando embarazada, conecté con mi bebé como nunca antes lo había hecho. Sentí lo que estaba sintiendo mi pequeña dentro de mi vientre. Volar, bailar, liberar… son solo tres de los verbos que reflejarían las sensaciones que sentimos en la sesión. Somos fans de los masajes y de las sesiones de relajación, por lo que somos bastante exigentes al respecto. Pero la verdad es que la sesión de watsu superó todas nuestras expectativas. Os animo a probarlo porque vale la pena. Ya veréis” 😉

 

Inma Hernández y Fernando Saludes

“La oferta de terapias alternativas en estos tiempos es interminable, como el número de terapeutas y de actitudes ante las mismas. En mi caso, en las que he experimentado, hay varias condiciones inapelables que debe reunir un terapeuta para sentirme cómodo: confianza, responsabilidad y, por supuesto, pericia humana, es decir, que esas características eclosionen del corazón. Inés las confluye todas en este proceso embrionario, catárquico que significa el Watsu y te transporta, sin moverte de sus cuidadosas manos y movimientos, al bienestar y la sanación.”

Antonio López, 38 años

Productor

“Las mareas que nos mecen en una sesión de watsu hacen recordar a todo el sistema vital el ritmo del que nos creamos. Entonces la consciencia oceánica toma tierra gracias a las manos que sostienen, la presencia que acompaña y la inmensidad azul que recibe la mirada cuando despierta.
Hay algo ritual en el hecho de entregarme a sus manos en el agua: como si al confiarle mi vida entera me devolviera entera su capacidad de escucha. Sucede así algo hermoso, que está mucho más allá de las palabras.”

Alicia Domínguez, 33 años

Psicóloga

“Una experiencia realmente única, gracias a unos flotadores especiales estás suspendido en el agua tibia sin ningún esfuerzo y recibes un masaje que no sólo te relaja con la manipulación, también gracias a los movimientos suaves del agua alrededor de tu cuerpo (aunque es tu cuerpo el que se mueve). Lo recomiendo al 100%!”

Lorenzo Boni, 41 años

Cirujano cardíaco infantil

“He tenido la oportunidad de recibir varias sesiones de Watsu de Inés. Me gusta la manera como da la sesión, porque se le nota la presencia pero a la vez, como si estuviera fluctuando sólo en el agua. Es una profesional siempre atenta a las respuestas del cliente, aplicando la técnica basada en las necesidades y particularidades del individuo.”

Ricardo Fujikawa, 46 años

Médico y Quiropráctico

“Sentir el calor del agua sobre ti, muy agradable a medida que tus músculos se relajan y se adaptan al medio. Dejarte sostener por las manos expertas de Inés y lentamente entregarte a un mundo de sensaciones gobernado por el vaivén del agua y por los movimientos estudiados de quien sostiene y guía tu cuerpo. Flotar y abandonarte; flotar y sentir la libertad de tu cuerpo en lo más parecido que he vivido a una regresión al vientre materno. Perder la noción del tiempo y hasta la orientación mientras el agua te mece suavemente, tu cuerpo se reordena y tú te sientes segura, relajada, conectada. Todo esto fue para mí una sesión de watsu.”

Vanessa Lleó, 39 años

Periodista y comunity manager

“Me sorprendió. Pese a nuestra diferencia de envergadura pudo acogerme entre sus brazos... Moviéndome en el agua fue haciéndome pequeño y me transformó en un bebé.”

Enrique Tomás

Quiromasajista, Profesional de Watsu y de Masaje Tailandés.

“Uno de los momentos más especiales de mi embarazo. Una sesión inolvidable. Ojalá pudiera volver atrás y repetirla… 😅
Conocía lo que era la hidroterapia y el watsu por mi profesión (soy fisioterapeuta), pero nunca me lo había planteado para el embarazo. Cuando supe que estaba embarazada, quise buscar actividades y momentos para cuidarme y cuidar a mi bebé en todos los aspectos. Creo firmemente que todo lo vivido en el embarazo empieza a influir en tu bebé. Por este motivo pienso que no sólo hay que cuidarse físicamente, sino también psíquica y emocionalmente.
Por el ritmo que llevamos en nuestro día a día, no conseguí hacer mucho de lo que quería. Pero por suerte llegué a hacer una sesión con Inés en mi recta final de embarazo. Me lo habían recomendado y pensé que me serviría como estiramientos y preparación para el momento del parto.
Entre que era un dia lluvioso y que iba con el tiempo justo, y que me cuesta ponerme en el papel de paciente y relajarme; pensé que no me iría bien. Pero todo cambió en cuanto entré en el agua calentita de la piscina e Inés me dio sus manos. Ya sólo oía el sonido del agua y allí estábamos mi bebé y yo, flotando las dos.
Me daba miedo que una lesión de mi primer parto que me estaba dando problemas durante el embarazo me molestara. Por eso la noche anterior estuve haciendo estiramientos, pero no conseguí aliviar el dolor. En cambio, Inés podía moverme sin ningún tipo de molestia.
Acabé la sesión muy tranquila y relajada, más flexible y mucho más cerca de mi bebé. Super feliz. Fue una experiencia muy especial para mí.
Ahora deseando volver a la piscina con Noa para las sesiones de bebés y volver a flotar juntas.
Desde entonces se lo recomiendo a todas las embarazadas.”

Patricia Morera, 34 años

Fisioterapeuta

“Los movimientos son guiados por Inés, que transmite esa tranquilidad y paz que te permite dejarte llevar por el “paseo watsu”... en ese agua templada en la que flotas, dejando de percibir cualquier sensación de gravedad y llevándote al silencio de lo externo, dejándote estar contigo mismo sin influencias del mundo exterior, un estado que te relaja por completo. Los movimientos facilitan que tu cuerpo se desbloquee y sientas el alivio de liberar tensiones, tanto mentales como físicas. Cuando la sesión termina sales con una sonrisa, flotando y habiendo reseteado tu cuerpo. Gracias Inés por esos momentos”.

Hugo Brull, 39 años

Chef asesor

“La fecha prevista para el parto era el 5 de mayo. El puente del 1 de mayo, Inés venía a Madrid a dar un curso y era nuestra oportunidad. Tan cerca del parto nosotros ya no íbamos a estar de viaje, así es que genial. Llegamos a las 10 creo, a unas instalaciones que ya ni recuerdo dónde están, hacía solecito, alrededor de la piscina había un pequeño bosque donde papá y la mayor pudieron pasear y jugar mientras yo recibía mi regalo.
La luz se colaba por los ventanales y allí estaba yo, encontrándome con Inés, de nuevo, en otro embarazo y en otra circunstancia. La confianza en ella y en su trabajo es tal que, aún llevando tiempo sin vernos, me dejé recostar en sus brazos con la misma fe ciega con que un bebé se deja llevar en los brazos de su madre. Y así, arropados y acogidos, mi bebé y yo, recibimos una sesión de watsu en la que los movimientos que Inés describía con mi cuerpo dejaban fluir la energía por mi cuerpo y mi mente, a la vez con intensidad y absoluta relajación, no sabría muy bien cómo expresar esa sensación de presente, de estar ahí. Era tener cuerpo y no tenerlo a la vez; era tener consciencia de cada poro de mi piel y a la vez no tener sensación física propia; era disolverse en agua y a la vez saberse ahí, única. Es paradójico tratar de explicarlo con palabras, porque las sensaciones plenas de la mente y del cuerpo, las emociones más intensas, no se pueden expresar sobre un papel.
El bebé, Mauro (no quisimos saber su sexo hasta el parto) nació tal y como estaba previsto, el día 5 de mayo, en otro precioso parto consciente, después de haber conocido a Inés. Ella, de nuevo, me ayudó mucho en ese embarazo y en el parto.”

Yolanda Martín, 40 años

Madre, cocinera y creadora de “Cocinando voy”

“La primera sesión que recibí de Inés fue muy especial, pasaron muchas cosas. Hizo que yo quisiera aprender a hacer Watsu. Cada sesión es diferente y única, difícil de expresar con palabras… Sólo hay que probar y repetirás!”

María Calvo

Fisioterapeuta

“El recuerdo de mi sesión con Inés es de relajación extrema, lo más cercano a la ingravidez dejándote llevar por los movimientos, con el agua acariciándote y ayudándote a relajarte con su sonido. Es una experiencia única. ¡Yo y mi bebé salimos renovados!”

Fátima Posada, 34 años

Fotógrafa

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